MARCO: MÁS ALLA DE LAS FORMAS
Para Legorreta, el valor arquitectónico de MARCO va más allá de las formas al presentar un planteamiento que puede parecer contrario a las tendencias actuales de la museografía. Él crea un edificio que corresponde no sólo al lugar urbano y a Monterrey, sino a todo el pueblo mexicano, mostrando el arte en un ambiente mucho más natural y menos artificial que como se hace en otras partes del mundo.

Las obras se presentan combinando adecuada y equilibradamente la luz natural y la artificial, así, la visita al Museo no es como el recorrer un laboratorio donde hay obras de arte, sino una visita a una serie de espacios y elementos arquitectónicos que resultan una obra de arte en sí mismos.

MARCO tiene 16 mil metros cuadrados de construcción, 5 mil son de exhibición distribuidos en 11 salas; en el resto se encuentran los espacios como el Patio Central con su impresionante espejo de agua, el Auditorio, la Tienda, el Restaurante y el Patio de las Esculturas.